Hasta siempre compañeras

28 de Mayo

Tenemos previsto una breve parada en Ulan Bator. Hoy empezamos visitando a la otra mirada, una organización humanitaria con diferentes proyectos en Mongolia focalizados en los niños de barrios desfavorecidos, a través de su web se pueden realizar donaciones y ayudar a crear un centro de atención a niños con minusvalías. Si tenéis dudas os ayudamos a contactar con la gente que se lo está currando, Ogui o Álvaro.

La ciudad no da para mucho más, una vuelta por la plaza central y un poco de vida social en el albergue.

ulanbator

Conversaciones con más viajeros, parejas belgas y alemanas en furgoneta o moteros coreanos dispuestos a dar la vuelta el mundo. También un empresario local que organiza viajes en moto por Mongolia entre otras cosas, se interesa por nuestras motos, que no es porque sean nuestras pero son ideales para este país.

Nuestro plan es llegar a Japón con las motos y si es posible venderlas allí, las investigaciones que hicimos al respecto no pintan muy bien y puede llegar el caso de que tengamos que enviarlas a España, con los correspondientes dolores de cabeza que eso nos puede traer, por la noche meditamos la posibilidad de venderlas en Mongolia.

29 de Mayo

El camino que nos queda a Japón no es muy atractivo, tras consultarlo con la almohada hemos decidido venderlas y quitarnos de encima el problema que tendríamos en Japón.

Quedamos por la mañana para cerrar el trato, en el que incluimos los repuestos que llevamos, pastillas de frenos, las cámaras que tanto nos costó conseguir y algunas cosas más enviarlo a España sería muy caro. Lo cerramos pronto, por un precio similar al que obtendríamos en España nos separaremos de nuestras parejas, ha sido doloroso decidirlo pero es lo más práctico.

Por la tarde toca hacer papeles: contrato ante notario, oficina de aduanas, parte del pago… Ya no hay vuelta atrás, el viaje ha cambiado.

Y ahora lo más difícil decidir qué hacer, barajamos tren por la ruta original o por China, la visa de china de 72 horas parece un problema, y evaluamos precio, tiempo e intereses; volvemos a ser prácticos, lo mejor es coger un avión, candidatos Japón y Corea.

30 de Mayo

Preparativos para marchar, nos pasamos por el black market, un mercadillo donde conseguimos unas mochilas para meter lo que antes iba en nuestras maletas.

Socializamos un poco más en el hotel mientras deshojamos la margarita del vuelo, gana Corea pero no somos capaces de comprar el billete, tendremos que probar en una agencia al día siguiente.

coreanos

 

31 de Mayo

 

En la agencia de viajes nos dan la sorpresa, el vuelo a Corea está completo, ya llevamos suficientes días en la ciudad sin mucho que hacer, cogemos el vuelo a Japón para el día siguiente, como el aeropuerto está lejos buscamos un hotel más cercano y rebajar un poco el madrugón del vuelo. Ahora sí que nos separamos, nuestras queridas se quedan el albergue anterior esperando a que su nuevo dueño las recoja, las echaremos de menos…

moto

 

1 de Junio

Oímos el despertador por primera vez en mes y medio, no es que no madruguemos, es que no teníamos hora fija para nada y dejábamos al sol decidir cuándo levantarnos.

Sufrimos mucho en la espera y dormimos mucho en el vuelo. Humberto le pone la emoción a la frontera cuando parecía que las historias difíciles se habían acabado, tras una hora de espera y alguna explicación extra estamos listos para buscar un coche de alquiler y completar el sacrilegio de pasarnos a las cuatro ruedas; nos traen en grúa un minúsculo Mazda, las sorpresas con las costumbres japonesas tan diferentes a las nuestras no hacen más que comenzar.

Unas horas de conducción para intentar dejar Tokyo atrás dan con nuestros huesos en un hotel ya de noche, buena cena de comida japonesa y a seguir aprendiendo cómo funciona este curioso país.